Es probable que ya ni te acuerdes pero la realidad es que, hasta principios de este año, todo usuario de WhatsApp pagaba 1 dólar (no llegaba al euro) por utilizar la popular aplicación.
Después de utilizarlo durante un año, el servicio reclamaba el pago para continuar utilizándolo. Y pese al enfado inicial de muchos, todos accedían a la exigencia.
Pero aquello ya se acabó. Cuando el fundador de la compañía, Jan Koum,anunció que suspenderían el cobro, todos aplaudieron la medida. Y, además, sin publicidad. Desde entonces, WhatsApp es «gratis para siempre».